La vocación poética es eso, una vocación y una pasión. Como pasión cabe en ella todo el amor y su fuego; la melancolía y su lluvia, la herida que destruye. Se redime con la palabra. Como vocación necesita entrega, pero unas veces acude a la llamada y otras no. si no acude, mejor esperarla sin agobios La Poesía no es liturgia sino sobreexposición y temblor. Revestida en poema, con el dominio de la técnica es Arte con mayúsculas que necesita de la perfección formal y la chispa lírica para ser buena
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