viernes, 3 de abril de 2026

CUZCO


Abro los brazos en la Plaza de Cuzco

soy un cóndor

no veo a Huáscar

ni Atahualpa

no soy   Huayna Cápac

ni doña Inés Yupanqui

ni el inca Garcilaso

ni Pizarro

ni Almagro

no oigo ruido de espadas

en el Tahuantinsuyo.

La catedral barroca

la iglesia Jesuítica

sus genealogías

los ángeles, los arcángeles, sus atavíos.

Nada de lo que fue me pertenece

Dulces mujeres venden sus mercancías

viajes a Machu-Pichu, al Valle sagrado y a Ollantaytambo

les compro una chacana, la Cruz del Sur

un medallón de plata y piedras duras.
Me empino

Es la última vez, me digo

que estaré aquí.

El cielo se ve cerca
A más de 3000 metros
pareciera que toco desde el suelo de piedra
cúmulos que se enredan.
Quisiera ser un cóndor
un ángel, o un arcángel.

Soy la mujer que vuelve otra vez desde España
la que de punta a punta abre los brazos
y ve volar la vida
como pasan las nubes
rauda
en la Plaza de Armas del ombligo del mundo