miércoles, 29 de julio de 2026

SOR CRISTINA DE LA CRUZ ARTEAGA ( I I )

  


María Cristina de Arteaga y Falguera cuando se entrega definitivamente a la vida religiosa lo hace con una misión trasmitida por el nuncio del Papa Pío XII, Gaetano Cicognani:  elevar el nivel de la vida monástica femenina. Tenía 41 años, era una intelectual, con un doctorado en Filosofía y Letras, varios premios extraordinarios y publicaciones de investigación, un libro de poesía,y altísimos contactos debido a su origen de aristócrata.

RELIGIOSA

 Sor Cristina de la Cruz, cumplió la misión encomendada, impulsó y reorganizó la Federación de Monasterios de monjas Jerónimas que fue erigida canónicamente por la Santa Sede en 1957 y  comenzó a reorganizarla como priora, y posteriormente como priora general. Cada visita a un monasterio era documentad, teniendo constancia de su estado y sus necesidades. Las ordenes de clausura femenina de otras órdenes siguieron el ejemplo con su apoyo.

Cuando profesa en el Convento de Santa Paula de Sevilla, utilizará conocimientos, sus contactos, los bienes y su posición social para apoyas a sus hermanas jerónimas. Sevilla y el convento de Santa Paula será su ciudad de residencia y su clausura, de la que saldrá para visitar los conventos jerónimos o dar conferencias públicas sobre el alto sentido de la oración y la vida monástica. Con permiso de las autoridades religiosas, tuvo presencia pública en foros y medios, como la conferencia dada en el colegio Mayor Hernando que es recogido por la revista Archivo Hispalense de 1968, nº47, donde explica que la vida contemplativa es la cima del cristianismo, en palabras de Pío XII y cómo la contemplación no está reñida con la actividad, ya que cada convento utiliza sus conocimientos gastronómicos.  labores o artesanía para no tomarse el pan de balde

MECENAS

En el Convento de Santa Paula creará un museo con una colección de arte permanente para lo que utilizó la profesionalidad de sus conocimientos de Arte. A la rica colección del convento hispalense producto de numerosas donaciones de España e Hispano-américa, añadirá las suyas propias de su herencia. Las obras de arte de las jerónimas de Santa Paula de Sevilla eran magníficas, tallas, pinturas, cálices, mobiliario, muchas de ellas de origen de Hispanoamérica. Sor Cristina enriquecerá la colección con joyas y pinturas, Crea un Museo permanente , entre sus donaciones dos bustos de Cristo y la dolorosa, provenientes de la colección del castillo de Viñuelas, La Adoración de los pastores de Ribera, pinturas de Herrera el Viejo, centros de mes de plata con el escudo del Infantado. Organizadas en tres salas y el coro bajo, su herencia enriqueció el Museo que ocupa cuatro estancias y puede visitarse todavía. Fue para ella importante que las monjas contemplativas tuvieran una fuente de ingresos generados por ellas mismas.

INVESTIGADORA

 Y porque el trabajo no impide la contemplación, y a la inversa, no va a interrumpir su vocación investigadora compartida con la actividad de visitadora de conventos, para atender las necesidades económicas, espirituales e intelectuales de sus hermanas jerónimas

Sigue investigando sobre su propia saga. En 1944 publica el II tomo de La casa del Infantado, Cabeza de los Mendoza, editada por la Imprenta Bermejo de Madrid. Inicia su interés de investigación por la orden jerónima publicando una obra sobre el director espiritual de las jerónimas con el que coincidió en Madrid en 1931y publica Sembrarse la vida y obra de Cipriano Martínez Gil, mártir de su sacerdocio, 1904-1936, aparecido en Sevilla en 1948, y una segunda edición en 1955.

En 1944 fue nombrada miembro correspondiente de la Real academia de la Historia en Madrid. Está incluida en el proyecto de la subdirección General de Archivos estatales. Mujeres investigadoras de los archivos estatales, 1900-1970

La muerte de su padre, Joaquín de Arteaga y Echague, le hace nuevamente publicar sobre su origen. La madre Cristina de Cristo Arteaga puede ser sencilla y humilde, pero leal a sus orígenes. La nueva publicación dedicada a su padre con el que estuvo muy unida lleva por título “La vida plural y dinámica del marqués de Santillana, duque del Infantado, Sevilla, Editorial Católica,1949. Retrata la faceta personal, social y política d su padre, abordando su labor empresarial, su rol como coleccionista y mecenas y su perfil político. La prologa el duque de Maura.

Familiar de Beatriz Galindo, dedica un nuevo trabajo de investigación a Ls Latina que publica Espasa Calpe en 1975. Beatriz Galindo, La Latina

En 1985, fallecida el año anterior se publica el tema que abordó su tesis doctoral. Una Mitra entre dos mundos, La de don Juan de Palafox y Mendoza, obispo de Puebla de los Ángeles y de Osma, Sevilla, Gráficas salesianas, 1985.

La vida espiritual y las investigaciones sobre temas religiosos  divulgativos de la Orden Jerónima o de espiritualidad  van a aparecer en esta nueva vida conventual, son numerosos los artículos aparecidos “Huertos cerrados de la Sevilla Histórica y su sentido en el mundo de hoy”, es conferencia posteriormente publicada en Archivo Hispalense, nº48-49, 1968; “La condesa de Castelar doña Beatriz Ramírez de Mendoza, fundadora de las Jerónimas de Corpus Cristi”, en la revista Studia Hronymana,1973; “Santa Paula Romana y las fundadoras de su monasterio sevillano” en el boletín de Bellas Artes publica En vida monástica femenina un artículo en 1975 “La formación inicial” , se suceden los escritos sobre temas  artísticos, “El Museo conventual de Santa Paula”, “Recordando la juventud de un artista, en Yermo X, en BBA.

En formato de libro publicó Como Azucena entre Espinas, título extraído de una metáfora del Cantar de Los Cantares, trata sobre la pureza, se publicó en Sevilla, Editorial el Cerro, 1950. Le siguen Mes de las Flores, en honor a la Divina Pastora, que publica también en Sevilla;1957. Madre Dolores Marquez, fundadora de las Filipenses hijas de María; El Carmelo de San José de Guadalajara y sus tres azucenas en memoria de tres carmelitas descalzas asesinadas en l Guerra civil, editado en Madrid, Editorial de Espiritualidad, 1985

Desde 1944 era académica de Historia. En 1967 ingresó como miembro correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla; en 1973 fue nombrada Académica, Numeraria de la Real Academia de Santa Isabel de Hungría, pronunció el discurso.  La Orden de San Jerónimo mecenas de todas las artes y su triple proyección en Sevilla., Fue publicada en 1974 por Graficas sevillanas. Destacaba la autora tres áreas de mecenazgo, arquitectura, pintura y escultura.

Si ejerció el mecenazgo en el Museo de Santa Paula de Sevilla, quizá es el mecenazgo en arquitectura donde la obra de Cristina de Arteaga sea más notoria sea en Granada, ya que afecta a una ciudad patrimonial.  No podemos imaginar cual costosa hubiera sido la pérdida de los monasterios de los Jerónimos y de Santa Paula de Granada.

EMPRENDEDORA

Mujer emprendedora y poderosa, a la muerte de su padre, el duque del Infantado, Cristina de Arteaga hereda el Carmen de los Mártires, un palacete decimonónico situado en la colina de la alhambra, de 700 hectáreas con jardines francés, inglés y nazarí. Inicialmente lo fundó Isabel la Católica y fue convento de los carmelitas descalzos donde estuvo San Juan de la Cruz. Con la desamortización de Mendizábal perteneció un ingeniero belga y el duque del Infantado se lo compró en 1929. Cristina de Arteaga sacrificó el Carmen, vendiéndolo al Ayuntamiento de Granada al precio – que yo encuentro muy bajo- de 12 millones y medio de pesetas. Con ese dinero quería habilitar en convento masculino de los Jerónimos de Granada para poder trasladar a las monjas del convento de Santa Paula, pues el cambio del urbanismo granadino hizo que dejara de reunir las condiciones necesarias para unas monjas de clausura. El urbanismo mermó terreno al convento y expropió una gran parte del monasterio, que llegaba hasta la calle de Elvira, para construir una amplia calle- la Gran Vía de Colón- estando expuesto al trasiego y ruido de los coches. Tampoco tenían la intimidad requerida por la clausura expuesta a las miradas de las nuevas edificaciones. El edificio, que sufrió las desamortizaciones, estaba muy deteriorado.

 Los Jerónimos. el cercano convento masculino, también había sufrido la desamortización, e incluso había servido de cuadra a los caballos, pero era un edificio noble, iniciado por el ultimo gótico de enrique Egas, y obra definitiva de Diego de Siloé, era Monumento Nacional desde 1931, cosa que no era el convento de Santa Paula, no tenía protección ni histórica ni artística. Los monjes jerónimos habían abandonado el convento en 1835, que pasó a ser del Estado El Estado había reconstruido la torre en 1958. Sor Cristina de Arteaga por sus importantes contactos había conseguido que el Estado le cediera la propiedad-. En 1958 se efectuó un trabajo de desescombrado en 1963 reconstrucción del claustro incendiado Pretendía no solamente trasladar s sus monjas, el proyecto incluía desmontar el claustro, los enterramientos la portada de la iglesia y los artesonados de Santa Paula para volver armarlos en San Jerónimo,  restaurarlo piedra por piedra y añadirlo al espacio que quedaba en San Jerónimo, pues que se había derribado un claustro de los cuatro que suelen tener los monasterios jerónimos y había un espacio libre

La petición de traslado de materiales fue hecha por sor Cristina y sor Cecilia Montlló al Consejero Nacional de Bellas Artes, José Manuel Pita Andrade, en 1972, pero Pita Andrade fue nombrado director del Museo del Prado y su cargo recayó en Vicente Gonzáñez Barber. La Comisión Provincial de Bellas Artes recibió la petición e inició los trámites. Se creó el patronato del Monasterio de San Jerónimo, presidido por el director general de Bellas Artes provincial Florentino Pérez Embid; vicepresidente, Federico Mayor Zaragoza, vicerrector de la Universidad; ex alcalde de Granada, Manuel Sola; Comisario General de Patrimonio Artístico Nacional, Jesús Silva; Sor Cristina de la Cruz por las jerónimas; Antonio Dalmases Mejías por San Jerónimo y Emilio Orozco, experto en temas granadinos.

Se aprobó por unanimidad y se remitió al Estado, ya que excedía las competencias provinciales, con el visto bueno del director de Bellas Artes, Javier Tusel, el arzobispado de Granada y la Sante Sede. Sor Cristina impulsó a altas instancias parecía hecho, pero en 1972 se denegó, apelando a una ley de la República que prohibía todo intento de reconstrucción de monumentos, procurando la restauración y consolidación.

Por sus méritos, el Ayuntamiento de Granada la declaró Hija adoptiva y le concedió la Medalla de Oro de la ciudad en 1968-  

Las monjas seguían con obras de adecuación, en 1971 hubo una reconstrucción de la torre con cargo a presupuesto de Bellas Artes. La comunidad de jerónimas salió de su convento y se cambió a los Jerónimos en 1977, donde aún siguen

Quedaba ahora proteger el inmueble del convento de Santa Paula. Se consiguió en 1985. Situado en el centro de la ciudad, las monjas negocian la venta, evitando el derribo y la especulación urbanística, pero no estaban dispuestas a bajar el precio que necesitaban para las obras de restauración de los Jerónimos. Después de muchas peticiones, en 1989 compró el convento de Santa Paula la cadena Elite investment por 300millones de pesetas para hacer un hotel de 5 estrellas. Fue respetuoso en la restauración. Hoy es el Hotel AC.

Cristina de Arteaga ya había fallecido, murió en el convento de Santa Paula de Sevilla el 13 de julio de 1984 a los 81 años, está enterrada en el coro. Hay abierto un proceso para su beatificación.

 Este trabajo mío de recopilación de datos, se encuentra con una mujer sobresaliente, una líder religiosa que fue además intelectual , investigadora, poeta, emprendedora y camino de la santidad. Creo que limitar mis comentarios al campo literario le restaría mérito. Sigue siendo quizá una desconocida

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