miércoles, 15 de febrero de 2023

MARÍA DE MAEZTU, CLARA CAMPOAMOR




Clara Campoamor y María de Maeztu - o María  de Maeztu y Clara Campoamor" ( que el orden de los factores no altera el producto) no tuvieron sitio en España, precisamente por no pertenecer a ninguna de las dos españas. Campoamor perdió su escaño por defender el voto femenino, en contra del criterio de la mayor parte de su partido; luego, perdido el escaño, renunció a ser directora general por no estar de acuerdo con la represión del gobierno de Lerroux en la Revolución de Asturias. A eso yo le llamo conciencia y coherencia. María de Maeztu renunció a la dirección de la Residencia de Señoritas al suplicar inútilmente a sus amigos republicanos que no asesinaran a su hermano Ramiro. A eso también le llamo coherencia y amor. Gracias a la una y a la otra, porque abrieron el camino a las que les continuamos, pese a los partidos políticos que las ningunearon

 Clara Campoamor perdió su escaño. María de Maeztu dimitió de la dirección de la Residencia de Señoritas, ambas por coherencia. Sinceramente no veo yo que las que van ahora de feministas y se aupen en ese nombre se jueguen nada, ni estén dispuestas a perder su escaño.

¿Por qué digo que María de Maeztu fue en el feminismo tan definitiva como Clara Campoamor ?Porque la primera quiso que las mujeres tuvieran derecho a pensar: aprender,  desarrollarse,  viajar y conocer el mundo,  ganarse la vida y  adquirir una emancipación económica y social y les ayudó a conseguirlo. Y la segunda las declaró ciudadanas en igualdad de condiciones con el hombre y consiguió que la ley- la Constitución- reflejara la igualdad esos derechos cívicos.

¿Es feminismo es de izquierda o de derechas? Creo que, en el inicio de la Transición, el  feminismo estaba más revindicado por el PSOE que por el AP o en CDS. Luego se igualaron. Quizá el PSOE sigue siendo más programático, pero el PP ha sido el primer partido de llevar a mujeres importantes a importantes cargos institucionales.

La historia de los avances femeninos siempre se ha debido a las mujeres, una a una, no a los partidos,. No hay feminismo sin mujeres concienciadas en la defensa de sus derechos individuales, que una a una se vuelven colectivos. Creo en la conciencia individual y en la responsabilidad individual.. Pensar desde la conciencia, la responsabilidad personal, y la ética personal, eso es lo que hicieron María de Maeztu y Clara Campoamor. En 1915 Maeztu estaba al frente de la Residencia de Señoritas. En 1931 Campoamor fue ponente  constitucional. El feminismo es una larga carrera de fondo


viernes, 3 de febrero de 2023

El Corazón y sus dificultades

 El corazón y sus dificultades. El mundo de la creación, el intelectual puro y duro y el de las revistas del corazón tienen puntos en común; el perteneciente a uno puede coyunturalmente participar del otro, pero no vivir inmerso en el otro. El intelectual, también tiene su corazoncito vanidoso y le gusta el aplauso y el colorín., las revistas científicas y las otras.Una persona científica puede participar alguna vez en la frivolidad, pero no vivir  en un mundo que no es el suyo, necesita su espacio de silencio. Una  influencer puede intentar llegar, pero suele aburrirse con la cultura seria, porque no alcanza. Un creativo es mitad y mita, le gusta la farándula pero necesita el siilencio creador, nada se crea en el ruido En una pareja que comparten vida en común puede haber un espacio de libertad y de respeto mutuo para dejar que cada uno disfrute y se gane la vida en el medio que le pertenece como ser humano individual y participe con el otro en actividades compartidas. Pero no es facil.. A los que nos gusta leer a los grandes escritores que reflejan la humanidad, sean los celos destructivos del Otelo de Shakespeare o la insatisfacción burguesa de Madame Bobary en Flauvert o la opresiva sociedad  de Anna Karenina en  Tolstói, la ingenuidad mística de Anita Ozores en La Regenta de Clarín, o la lucha familiares interesada de Nudo de vívoras de Mauriac nos interesan porque sigien siendo actuales. Nos interesan las pasiones humanas para reflejarlas, para hondar en ellas, para comprenderlas,  no es aldraguería. En un conocido caso de rupura que salpica estos días la prensa   la que esto escribe se interroga.Y sea cual sean las razones del abandono de la relación, piensa que mejor sin sangre, sin dañarse. Porque, pese al desencuentro, supone que fue una decisión valiente no haber rechazado la oportunidad de vivir el encuentro. 

jueves, 2 de febrero de 2023

LAS MUJERES FACTURAN



 




Cosas del corazón.. No hablo ahora de la bondad o la maldad de la venganza. Ante el golpe masculino de tres hombres poderosos, una mujer se ha quedado con 60 millones de euros y sigue reclamando, otra ha generado- dice la  prensa, 22 millones de dólares y sigue cantando y otra ha concedido una exclusiva, imagino que pagada y , si quiere, puede seguir haciéndolo. No voy a enjuiciar si las tres mujeres son buenas, malas o regulares. No voy a comparar seis personalidades desiguales, ni juzgar la elegancia  u horterada de hacerlo público, ni valorar a los distintos protagonistas y las dispares consecuencias, una de ellas demoledora. Que el mundo ha cambiado es cosa clara, el empoderamiento de la mujer continúa. Hablo de la respuesta, de la capacidad de respuesta femenina y de su devolver la pelota con un revés de pala.
 




miércoles, 1 de febrero de 2023

COSAS DEL CORAZÓN

 COSAS DEL CORAZÓN : La venganza es justo todo lo contrario a la capacidad de superación y de encaje y dice sobre la vileza y falta de nobleza del que la ejerce. Y peor si el vengativo tiene más fuerza que del- de la que-se venga. Airear el desamor no es buena cosa, aunque sea entendible y tal vez perdonable en gente joven y poco madura. Y nada aceptable en una personar a la que se considera, por capacidad intelectual y social, superior. No dice bien ni de los que ejercen la venganza ni de los que le ayudan a ejercerla. Me sirve lo mismo para un hombre que para una mujer

viernes, 27 de enero de 2023

CULTURA

 Fomentar la cultura es trazar un puente de entendimiento entre plurales, creo que es el mejor papel que pueden- podemos - jugar los que nos consideramos artífices o defensores del hecho artístico y cultural. Entiendo yo que la política es otra cosa, es optar por una forma de actuación y no por otra, o sea no une sino más bien lo contrario. La cultura, hecha desde una tendencia política determinada, aunque yo entiendo que es lo normal entre los que detentan o quieren detectar el poder cultural, a la larga o a la corta, solo interesa a los que tienen la misma concepción política de los que la organizan. Une a los ya unidos

¿Sólo? quizá sea esta declaración excesiva. También la cultura sirve para confraternizar con los propios, para divertirse, para jugar, para socializar. Me gusaría a mi que la cultura nunca fuera agresiva, sino aglutinante. Y sin embargo el Arte puede ser agresivo, sirve como condena- piénsese en Goya. También como afirmación, piénsese en la pintura religiosa española, como combate, piénsese en Bertol Brecht, también propaganda . En fín, tendré que repensarlo

lunes, 9 de enero de 2023

EN CUBA (II)

 


Se viaja para conocer, para aprender, para reconocerse, para poner en tela de juicio lo conocido y saber otras formas de vida, otros paisajes, otras escalas de valores, otros dioses, otras dimensiones. Se viaja para vivir más. Cuba representaba algunas de todas esas cosas. Lo conocido en teoría y desconocido in situ se muestra como un experimento político que, a ojos vista, no resulta exitoso, sino trágico para los que tenemos de todo: “Regálame el paraguas que llevas colgado”, me dijo una vendedora de artesanía, de uno de los dos mercadillos turísticos que encontramos en la Habana, “te lo cambio por lo que quieras”, y cuando me marchaba sin dárselo, otra vendedora me salió al paso: “Vosotras tenéis de todo, nosotras de nada”. Así que mi conciencia hizo aguas y le di mi paraguas plegable; me lo cambió por unos pendientes con un trocito de concha blanca y negra.   

No tienen la culpa los ciudadanos de Cuban de su embargo, son resistentes y alegres y, aunque exista también la picaresca y las mafias (y hubo quien nos timó) no parece que se mueran de angustia ante una situación que para cualquiera de nosotros resultaría inaguantable. No tienen la culpa los ciudadanos de tener pésimos gestores de lo público; y digo pésimos porque la teoría de lo común,  la igualdad y el Estado parece que nada tienen que ver con la práctica, y el resultado es que yo – turista- puedo cenar tres días langosta fresca a la plancha, riquísima, por menos de 10 euros, mientras los cubanos hacen colas para comprar coles, y a mitad de la cola se acaban. No tienen la culpa los cubanos de que. pese a su alta capacitación sanitaria, estén desabastecidas las farmacias. No tienen la culpa.  Ojalá cambien sus condiciones de vida, y venga el turismo a sus inmensas playas de arena fina y blanca, y evolucione la política a un régimen abierto; y consigan ser a una sociedad próspera, sin burdeles, ni mafias donde no sean los casinos su fuente de riqueza; y se progrese hacia una sociedad comercial, industrial, turística e integrada.  Ahora no hay ni siquiera pan, ni cerveza, ni comida ni nada en el aeropuerto internacional de la Habana, solo botellines pequeños de agua sin enfriar. El día que regresábamos tampoco había agua en los baños y mejor no contarlo. Y porque quizá el turismo ha debido caer durante el COVID, no parece que haya mucha gente moviéndose por las zonas turísticas, pese a su riqueza arquitectónica, sus precios irrisorios y su paisaje idílico. Llegaban al aeropuerto cubanos con fardos de rafia enormes como los africanos. Desde el Morro vimos salir de la bahía un trasatlántico holandés. Coincidimos también con alguna pareja joven de españoles, tan sorprendidos como nosotros. En el aeropuerto marinos gallegos con sus mujeres regresaban a España. Pregunto si es buena la relación que tiene España con Cuba, pero no saben. Sentimos tristeza por la situación de la América española que no remonta.

Para España fue Cuba una provincia más. Trazaron sus matemáticos militares infraestructuras y edificios defensivos de la misma importancia que los de España, como La Cabaña y el Morro de los Tres Reyes.  El castillo del Morro de los tres Reyes, del siglo XVI, fue obra del italiano Juan Bautista Antonelli, al servicio de la Corona española. De gran importancia estratégica, protegía a la ciudad de las invasiones inglesas y de los corsarios. (que eran lo mismo) Con forma de polígono, vence las dificultades constructivas proyectándose en el mar en ángulo agudo y escalonándose en tierra. Nos detenemos para ver dos importantes exposiciones relativas a la historia militar, una sobre en encuentro de las dos culturas, España- América, que muestra una reproducción de una carabela y textos que aclaran la situación de ambas civilizaciones en el momento de la llegada de Colón. La segunda exposición, magnífica, mostraba textos, planos y fotografías de todos los baluartes marítimos defensivos construidos por España, tanto en España como en América, el nombre de todos los ingenieros que las construyeron y las características técnicas, realmente rigurosa. Es el Morro un baluarte del que sentir orgullo de saber nuestra historia española. Quedé agradecida de conocer por los cubanos más que lo que nos cuenta de nuestra historia España. La Fortaleza de San Carlos de la Cabaña es la más grande estructura militar construida por España en América, un área de 700 m de largo por 240de ancho. situada en lo alto del litoral este. Tiene forma de polígono. Está cubierto por baluartes, foso, revellines, cuarteles y almacenes. El sistema defensivo de la Habana y la Ciudad Vieja, con sus palacios y casas barrocas y neoclásicas fue declarado por la UNESCO patrimonio de la Humanidad en 1997.

España formó en sus acadenias militares a los ingenieros militares cubanos que trazaron importantes infraestructuras, así Francisco de Albear, ingeniero militar del siglo XIX, al servicio de la Corona española que hizo, entre otras obras, el proyecto y ejecución del canal del Véneto, o de Isabel II, acueducto que solucionaba el abastecimiento de agua a la ciudad de la Habana. La obra mereció la Medalla de Oro de la Exposición Universal de París en 1878 ; fue considerada una obra maestra de la ingeniería universal del siglo XIX. Desde mitades del siglo XIX,  adquieron importancia los ferrocariles que recorrían la isla y comunicaban sus ciudades, sus plantaciones tabaqueras y sus ingenios; funcionaba el trasporte por la ciudad de la Habana con tranvías electricos. Cuando España pierde la guerra, en 1898, Cuba ya se estaba trasformando en un país modernoy próspero con industrias importants de tabaco, caña  de azucay, ron  y chocote y un activo comercio con Europa y Norteamérica.

 La influencia a americana, las inversiones y una economía boyante trasformaron la ciudad de la Habana en una metrópoli, se refleja en la arquitectura de las casas de principios de siglo XX ( que conviven con las de época colonial en la Habana vieja)  el Capitolio y el Malecón de ocho kilómetros  que detiene el mar en la zona norte. El Malecón complementa el trazado en una amplia avenida de seis carriles. El  Malecón habla de cuando Cuba era próspera, es un impresionante muro de hormigón armado desde donde muestra el mar su belleza siempre embravecida, preciosamente azul, azul por la mañana, azul por la tarde. 

No solo por sus monumentos y sus playas me conmueve Cuba, ni por esa historia que subyace y se abre como las madreperlas de sus arrecifes. Nos reconocemos.  Estando nosotros en la Habana murió Pablo Milanés. Como cuando éramos niños los boleros de Machín, las trovas de Milanés  nos acompañaron en la adolescencia. y no han cesado . Acabamos nuestra visita en un espectáculo, oyendo a los troveros cantar las viejas canciones de siempre, que hasta nos invitaron a los espectadores a bailar subiendo al escenario en una cadeneta fraternal y divertida.. Una cultura hermana durante muchos siglos. Y una lengua. Leonardo Padura fue premio Princesa de Asturias de las Letras, 2015 y Félix Viscarret lo acerca con sus películas, y hasta el protagonista, Mario Conde, se llama como un famisísimo ex-banquero español. 

Cuba y España siguen trazado lazos. Nos vamos de La Perla del Caribe con desilusión. Merecen los cubanos que les sonría más la vida, una vida libre y próspera. Que tengan suerte

martes, 27 de diciembre de 2022

EN CUBA (I)

 


CUBA ( I )

Supongo que la memoria juega a hacernos imaginar cosas que no vimos, así la música:

 “Cuando Sali de la Habana de nadie me despedí solo de un perrito chino que venía tras de mi”.

Esta canción infantil la cantábamos en las Carmelitas de Cascante niñas jugando al corro.  Éramos muy pequeñas. Se la canté al taxista que nos trajo del aeropuerto al hotel y la reconoció. Conocía el taxista también todos los viajes de Colón mucho mejor que nosotros. Colón llegó a Cuba en el primer viaje, 1492, nos lo contó, mientras nos llevaba al hotel de una cadena española, Meliá, muy presente en Cuba. Aquellos juegos párvulos pusieron por primera vez en mi memoria musical el nombre de Cuba.  Sonaba un poco misterioso y nostálgico. Todavía había en casa de mi madre cajas vacías de cigarros habanos de alguno de los parientes que se dedicaron al comercio y a los ultramarinos, o la piedra de moler el chocolate de Baracoa del abuelo: era la memoria de la Cuba comercial, la perla del Caribe. Pasó más tarde Cuba a mi memoria literaria por formar parte del patrimonio patriótico de las perdidas españolas.  Asocié su nombre a aquellas lecturas que tanto me impresionaron en la adolescencia de la generación del 98. Si para aquellos escritores la pérdida de Cuba sirvió para replantearse España y su identidad, a mí me sirvió para, a través de ellos, saber que el sentido de la decadencia origina reflexión, rebeldía y literatura casi más que los triunfos, porque las pérdidas te hacen tocar fondo. Así aprendí cómo Cuba y España estaban unidas, aunque rompieran lazos. La pérdida de Cuba pasó al refranero; si se perdía lo más de lo más:” más se perdió en Cuba”. Todo lo anterior dejó una estela nostálgica avivada por la música de las preciosas habaneras, como la de la bella Lola que va luciendo en la playa su la larga cola y vuelve locos a los marineros, que debían ser vascos, por lo que a los vascos va bien entonar maravillosas habaneras con su voz recia, y cada año hacen un festival de habaneras que escucho por la tele en esos coros insuperables. Yo escuchaba a Cuba por el recuerdo de los tres Sudamericanos, o de Luis Aguilé que también cantaban que habían salido de Cuba, dejando la vida y el amor y enterrado el corazón (mucho corazón debe de haber enterrado porque el cementerio es inmenso y hay enterrados 200 000 gallegos)  Y rememoro la fuerza de la “Peregrina”, feminista incipiente, la bella Tula,  que vino a España y conquistó a la Corte con su literatura, y con su imponente bellezón , la mujer que escribió Sab, una novela antiesclavista en 1841, antes de que escribiera La Cabaña del tío Thom la escritora Harriet Beecher Stowuer, que lo hizo entre 1851 y 52. Cuba era entonces provincia española. Allí, en la calle Mercaderes entre O Reilly y Empedrado, un mural recuerda a los lyceistas del  Lyceo Artístico y Literario del XIX, tan elegantes de chaqué y a las damas pomposas, ataviadas de trajes largos y cubiertas de estolas y ajuares. También cultural, existió en el XX la revista Orígenes del padre Ángel Martínez Baigorri, de Lodosa, y de José Lezama Lima, Cintio Vitier y Fina García Marduz. Y la Cuba de Duce María Loinaz, anfitriona de Federico García Lorca, que vino a España en nuestra posguerra e invitaba a pollo en el Ritz a los periodistas y poetas. Dulce María Loynaz, poeta, era hija de un general de la guerra de Cuba a la que luego le dieron el premio Cervantes. Así, Cuba estaba en todas mis memorias, sin haber estado nunca, como el intenso olor evocativo de una taza de café. El café que nos daban en el hotel era diluido, pero encontramos un café en la calle Mercades, un café portugués que rendía recuerdo a Eca de Queiroz. Cuba y sus cafetales, y tenía un mural pintado del tranvía de Lisboa. Me encanta el café . 

Y de norte a sur el recuerdo de Cádiz, canturreo yo la maravillosa habanera que canta Carlos Cano con letra de Antonio Burgos, llena de poesía: Las olas de la caleta, que es plata quieta,  rompían contra las rocas de aquel paseo que al bamboleo de aquellas bocas allí le llaman el Malecón...

El paseo por Cuba no lo hicimos guiados por un poeta; vagabundeamos llevados por una bicicleta que cogimos en El Malecón con carricoche y plaza para dos, mientras un cubano deseoso de ganarse unos dólares pedaleaba con tesón. Le preguntamos por qué en vez de una bici no lleva motocarro, pero argumentó que necesitaría un permiso especial. Como somos pesos pesados le pedimos disculpas, pero siguió pedaleando, dijo que estaba acostumbrado. Nos cuenta que su mujer es médico y que gana 30 euros al mes y se queja, pero no despotrica. Había haigas ostentosos de colores en a puerta del hotel, carros americanos de los años 50 para llevar turistas, pero nosotros no queremos llegar, queremos conocer evitando cansarnos en el recorrido entre adoquines. En Cuba hoy los turistas, si se tercia, pagamos en dólares. En “carro- bici” visitamos la Cuba histórica, preciosa y arruinada. Los edificios tan espectaculares como los de la Gran vía madrileña o los noucentista de Barcelona se alzaban por las calles estrechas mostrando la lepra de su piedra porosa y blanquecina. Un patrimonio arquitectónico imponente que se desmorona a ojos vista, no sin antes demostrarnos la grandeza de un pasado que sobrevive, que grita lo que fue, la ciudad industriosa y comercial hoy sepultada en sus ruinas, desmoronada como la fina arena de sus playas.  Colas en el economato que acaban cuando acaba el producto y cierra el chiringuito. No hay trajín de comercio, ni industriosos funcionarios ni mercaderes trajeados ni bolsa comercial, ni Ateneo Artístico y Literario, que yo sepa, no hay tiendas, no hay nada. En el Museo de Arte Colonial compró un libro de investigación sobre revistas literarias que me cuesta veinticinco céntimos de euro. La Catedral del XVIII se inició para ser la iglesia de los jesuitas y acabó en catedral porque en 1767 fueron expulsados los Jesuitas del Nuevo Mundo. La plaza es preciosa y los edificios están en restauración. Hay vendedoras ambulantes de fruta y titos varios. El Museo del Tabaco y el del chocolate los encontramos cerrados. Es zona turística y algunos pequeños bares donde cobran el menú en dólares. Nos acompaña el tiempo.

No quisiera que mis comentarios fuera una crítica, ni voy a meterme en los porqués de cómo no siempre las civilizaciones avanzan, de cómo las culturas nacen y también mueren; y como el progreso no siempre es progreso, ni tan siquiera es regreso, es otra cosa nueva: un triste destino que acaba en la miseria. No voy a escribir de quién es la culpa. No voy a juzgar con mis ojos lo que no me compete, se me escaparían muchos datos que desconozco.  El que pudo se fue, la de zona donde está nuestro hotel, hay preciosas villas ajardinadas que parecen vacías y deterioradas, podrían ser de los burgueses que ahora habitan en Miami. Si los emprendedores abandonan, o si se los persigue ¿quién va a levantar Cuba?   En términos generales, la decadencia de la gran urbe cubana parece que ha engendrado resistencia, porque el que queda sin emigrar a Miami está dispuesto a sobrevivir como sea sin perder la alegría, ya que hay música en las calles y jolgorio. Hablo también de resiliencia, porque hay grupos distendidos de muchachos jóvenes y parejitas de la mano; y los visitantes nos preguntamos qué futuro podrán construir y si será posible edificar la vida en esas condiciones de carencias.  Hay en otros cubanos, como en nuestro guía de la bicicleta, un atisbo de rebeldía que parece amortiguada, como una toma de postura para ganarse a los turistas; o la sinceridad pues que juzgan imposible ya vivir de otra manera y se resignan. Nos dice que todo el que protesta desaparece. Con en toda gran urbe, también existen jetas y timadores a la búsqueda de turistas incautos. Nos la jugaron.  Gran idea fue tomar un autobús turístico, estupendísimo, que nos llevó un día de una punta a otra de la isla. La encantadora guía tiene tres carreras universitarias, entre ellas la de Física Nuclear que cursó en Leningrado, a ella si le gusta el régimen, les está agradecida pues les debe todo lo que fuera ha estudiado con becas del gobierno. Pero las relaciones con Rusia ya no que son lo que fueron y ella ejerce otra de sus carreras,  Turismo, y está muy feliz con su trabajo; una hija suya está en España trabajando. Nos detuvimos en las fortificaciones españolas del Morro, una gran aportación a la isla que se mantiene: El Morro. Merecerá otra entrada-