domingo, 23 de octubre de 2022

Los pimientos de Puente la Reina

 


Día divertido con pimientos al fondo. Me animé a aceptar la propuesta de mi hija, María, y nos fuimos las dos a Puente la Reina en post de hacernos con pimientos asados para nuestra despensa. Nunca había estado. Lo que vi me fascinó. Puestos de pimientos de todos los tamaños y colores, del piquillo, del pico, del cristal, najeranos, morrones, lamuyos, colocados a montón en puestos sin preocupaciones estéticas, muy prácticas, expuestos como en un mercadillo. La belleza de los colores intensos y el brillo de la piel lustrosa de los pimientos resaltaba en un día con un sol espléndido. Los que nos atendían parecían ser los propios productores, amables y afanosos. Había colas por hacerse con ellos. Al lado izquierdo de los puestos, en corrillos, gentes diversas de todas las edades, sentados en sillas blanca de plástico descorazonaban los pimientos que habían ya comprado y pagado, desechando las pepitas y el corazón en un pozal negro y acumulando los descorazonados pimientos en una barquilla. Nos pusimos a la cola y conseguimos del 20kilos de pimientos del piquillo. Los hay ya asados y limpios, los preparan y entregan limpios ya para los clientes. Compramos también una ristra de pimientos a medio secar y unas cuantas guindillas.

Pensé que era una gran cosa que fueran los propios productores los que tentasen a los compradores con una exhibición tan bien organizada y que pudiéramos hacer nuestro el lema de “desde el campo a la mesa”. Bueno para ellos, porque vendían más y los productos no se estropeaban; y bueno para nosotros porque, asados ya, podíamos tomarlos al día y congelar en resto sin tener que encender hornos, ahora que la electricidad ha encarecido. Un kilo de pimientos asados cuesta 2 euros, si los pela el cliente. Que los asen allí con la máquina apropiada es imprescindible en el caso de los pimientos del piquillo de carme tan fina que no admite un horno tradicional: Vendían también otros productos:  ajos, manzanas, cebollas, alubias rojas, pero allí parecía que todos habíamos ido por los pimientos. Un éxito.  

A nosotras nos encantan los pimientos todos, los gordos y los finos, los rojos y los verdes. Recuerdo todavía unos pimientos grandes y rellenos de carne que comíamos en un restaurante pamplonés muy castizo, que ya no existe, y que cada vez que paso recuerdo: Mauleón. Lástima no haberme hecho con la receta.  O la tortilla de sesos y pimientos que pedíamos cada inicio de verano en Cascante con mis primos y mi hermano en el Lechuguero de Cascante, que ya tampoco figura en la carta; o los pimientos del piquillo rellenos de marisco que hacía Lucía, en casa de mis tías, que ponía el cielo en nuestros platos. O los asados y fríos en ensalada con aceite y vinagre. O los del Padrón. O los secos con sopa de Ajo o con ajoarriero. No entiendo la cocina sin pimientos, caben en todas las recetas, desde las clásicas a las refinadas.

El pimiento, ese lujo tan nuestro que hoy en Navarra tiene denominación de origen, viajo desde los Andes, desde Perú y Bolivia y luego desde Méjico. No existía en la cocina española hasta que lo encontraron los navegantes y fue traído por Colón a España en 1493. Rápidamente introducido en la cocina española, ya que las variedades picantes, como el ají y el chile, sustituían a las ansiadas especias por las que los navegantes cruzaron el Ocano en busca del país de las especias. Desde España se extendió por Europa y Asia. Fue lo nuestro también una globalización culinaria

Con nuestros veinte kilos de pimientos del pico, nos aposentamos en nuestras sillas que tomamos del montón y empezamos, con un aparatejo que nos prestan los propios vendedores a quitar el corazón y las pepitas a los pimientos, echamos el corazón a el cubo negro a nuestro lado, operación que encuentro facilísima. Metáfora ¿Cuántos corazones humanos, como los de los pimientos, se habrán vuelto pasados a las brasas?  Toda la plana de Puente la Reina huela maravillosamente a pimientos. Dejamos las barquillas de pimientos sin corazones a nuestro nombre para que los asen y nos vamos a ver si encontramos sitio uno de los buenos restaurantes en las que intentamos desde Pamplona reservar, pero sin éxito, que está todo completo. En el restaurante “La Plaza” comimos sabroso y abundante, unas alubias rojas,  un tajin de ternera con ciruelas y unas tartas caseras buenísimas.

Puente la Reina bulle. Tolas las calles llenas. Las iglesias abiertas durante todo el día mostraban su implicación con el turismo local, nos pareció una forma de fomentar el conocimiento del patrimonio de la ciudad magnífico. En la Iglesia de Santiago, románica y del XII rezamos a Santiago – “Beltza” y a la virgen del Rosario, de mi nombre. Había una boda. Y en la de la orden del Malta, (S XII) la Iglesia del Crucifijo contemplamos el Cristo gótico mientras un músico, casi a oscuras, ensayaba salmos y tocaba el salterio. Una pasada.  Las terrazas animadísimas con parroquianos tomando aperitivos ricos, compradores, como nosotros, mirando con pasmo las preciosas casas.

 Puente la Reina, Camino de Santiago dende se encuentran el camino francés de Roncesvalles y el aragonés de Jaca, Somport, antigua población de comerciantes francos, recorrida siempre, ayer y hoy, por peregrinos que rezan y transitan. Puente la Reina, también esta vez convertido en puente de peregrinaje de pimientos, todos los días hasta – creo- finales de noviembre. Volveremos otro año. Contemplamos el puente románico de piedra lamida por el Arga.

Y luego recogimos los pimientos asados, nos subimos al coche y volvimos tan ricamente a casa.

jueves, 20 de octubre de 2022

SUICIDIO

 

SUICIDIO

Para tí (X)
A tus ojitos verdes de pestañas sorpresa
a tu voz infantil, tu sonrisa y cabezonería,
a tu inteligencia y laberinto
a tus catorce años y a tus cuarenta y cuatro
a tu gesto risueño de retener y tu angustia
a lo que no alcanzamos de tu laberinto conflictivo.
A ti, niña (X)
extrañada, juguete
tejiendo jerséis interminables y matemáticas
a tu guitarra adolescente y tu nunú de trapo
a tu instituto antiguo y tu cátedra Moderna
a tu originalidad tu tristeza luminosa, tu pulpa y tu alegría
a tu desvalimiento
al paisaje de (x) que te protege de amarillo.
Para ti (X) que saltaste
para ti que, sin hablar, sin escuchar, sin exigirnos
te creías, te querías rota
y te rompiste, como tantos otros
en la negra crónica de la Ronda.

sábado, 15 de octubre de 2022

A SANTA TERESA

 

A SANTA TERESA
Teresa
de todos los espejos  revindico
tu osadía,
tu fuerza
tu arrebato
Pues quiero recordarte
mujer
andurreando
pasajes no aprendidos
de vértigo

No guardes tu secreto
levanta tu relámpago
y muérstranos
por donde
las Moradas se alcanzan
más allá  de Castilla y de Castillos

Pues vivir sin vivir tensó tus alas
enseñanos si solamente místicas
las fuerzas destructivas del amor
se subliman.

Tú que lograste al fin la sutil clave
del ardua teoría del amor

Sin ser nula
mujer

(Taller Prometeo de Poesía nueva, Madrid, 1982)

viernes, 14 de octubre de 2022

RITUAL Y OFRECIMIENTO DEL VINO DE NAVARRA

 


RITUAL Y OFRECIMIENTO DEL VINO DE NAVARRA

 

 

Abre tu mano, amigo

la palma cóncava, los dedos curvos

y acoge la pureza de este vientre

cristal y vino que en mi fuerza te ofrece

esa lluvia de manos que pulsaron

las claves del sabor de mis entrañas.

 

Abre la mano, amigo, yo te invito.

No la crispes, no hieras.

Déjame reposar

como un llanto de amor que se sofoca

antes de que quebrante la garganta.

 

Abre la copa y cierra tú los ojos

desnúdame en tu olfato y tus pulmones

Bailaré evocativo, evocativa, hasta embriagarte el ansia.

 

Acaricia mi piel, mis racimos en flor, ramo de rosas

blancas de luz, como una blanca reina

rosas frutales, pétalos de herría

rojos de sol, de toros, de pañuelos

burdeos en capullos.

Admira mi calor en la distancia.

 

Abre la boca, ven, ponme en tu lengua

soy mozo y soy mujer, soy rito y tierra

un sorbo de intrahistoria

un trago al más allá

guiñándole los ojos a tus cincos sentidos

y a tus cinco sentidos entregado, entregada.

 

 

 

 

 

 

martes, 11 de octubre de 2022

EN BARCELONA, DOCTOR FERRÁN S/N

 











Han crecido las yucas.  Ayer recién plantadas

 hoy son árboles recios

sus hojas lanceoladas recortan el azul

 como verdes puñales afilados y altivos.

Reconozco el mimo y el cuidado,

tan catalán, aunque algo más severo

que entonces, de la jardinería.

 

Resbala su fulgorr el sol de mediodía

en el haz de las hojas de los ficus talludos

y el césped serpentea a nuestros pies

sorteando macizos caprichosos.

 El verano se escapa.  

El agua languidece, muda está la piscina.

Tremolan desplegados los toldos amarillos.  

Bugambilias ciclámen

se descuelgan y pintan de  rosa la baranda.

 

Hoy regreso al jardín y lo recuerdo

colmados de aleteos rumorosos

 los columpios,

Rocío, Toni, Dani, María, Andrés, Gonzalo, Juan Eva, Iñigo, Nuria

 corretean, salpican en el agua, se persiguen y gritan.:  pájaros.

 Y las madres en flor, 

 jóvenes como estampas de revista

 

Medio siglo ha pasado

en el jardín que entonces estrenábamos

Doctor Ferrán sin número, al que regreso hoy

puedo contar los años:

 no hay rastro ya de niños


 11-10-2022

lunes, 10 de octubre de 2022

ULTIMO SONETO

 


ULTIMO SONETO

!Qué lenta enfermedad es la melancolía!
Amante sin amante ¿ inútil aventura?
Si fue tu fiebre amar, con el dolor se cura
aunque no recuperes del todo la alegría.
Amigo que encontraste tu sola compañía,
si del amor escribes, sé que no es impostura,
si tu dolor me cuentas, sé que no es amargura,
perder quizá es vencer, no entones tu elegía.
Si sientes sinsentido, un sentido más pleno
buscarás, no te pares, todo camino es bueno.
Vuelve a tu paso, dime ¿quien dice que has perdido?
La plenitud es esa. Son fracasos y aciertos.
No abandones la apuesta hasta que estemos muertos
y nos vaya cubriendo la niebla del olvido.


De "Fueron Un tiempo"
 

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lunes, 5 de septiembre de 2022

Almudena, Luis y la alegría

 

Es difícil transformar el supremo dolor en una explicación de la alegría. Hay algo impúdico en cada sentimiento de uno mismo que se comparte con todos los que quieren acercarse a su lectura. Y, sin embargo, en esa entrega del sentimiento pesonal, aunque sea el dolor, en ese dolor entregado y desmenuzado hay una estela luminosa que sirve de claridad a los que se acercan a entenderlo. No es negativo, todo lo contrario: Lección de cómo convertirl la vida en arte y el dolor en asumible.

En el caso de Luis García Montero, aún convertida la vida y la muerte en Arte poetico , hay un "compromiso" ético, o, si preferís, político, que puede no compartirse. En mi caso: Sí, la ética civíca; no el resultado político. Porque no  todos los lectores de Almudena Grandes o de los artículos en prosa de Luis García Monero  tenemos su misma ideología de partido y porque su lectura hace reflexionar pero no determina el pensamiento del lector, o no siempre.

En Luis, creo que la poesía es el resultado de su compromiso con la vida y que en ese compromiso "poético"no suele ser agresivamente radical sino bellamente meditativo. Esa "conversación" , más machadiana o de Jovellanos que lorquiana, sigue una tradición reflexiva que nos ayuda a detener y pensar. Su reflexión de hombre inteligente sirve de claridad para entender un camino vital que no sólo es el suyo propio sino el de una generación y, en cierta manera, la del ser humano en su transcurrir

 Llegar por el dolor a la alegría, como decía otro gran poeta, es una hallazgo ciertamente envidiable. 

En la sutileza de su pensar desmigado en versos, en su conversación "con uno mismo" encontramos  la entrega a los demás covirtiendo su experiencia en una conciencia "puesta en pie": Una conciencia. Para eso sirve, entre otras cosas, la buena poesía.